
Imagine por un momento la escena: cansada tras un largo día de faena, llega, por fin, a la casa; la lluvia, a duras penas, le dejó avanzar por la ciudad llena de atascos y ahora corre, bajo el paraguas, hasta la entrada de su vivienda.
Atraviesa el umbral, cierra el paraguas, lo sacude un poco y lo deposita en el paragüero junto a la puerta. En la mesa Parson, ahí mismo, en la entrada, deja la cartera y, al depositarla, se da cuenta de que ya han traído las facturas del teléfono y la luz; las revisa.
Levanta la mirada y en el espejo comprueba cómo un día de torrencial lluvia ha arruinado la obra de su peluquera. Gracias a Dios, al bajar de nuevo la vista, la sonrisa de sus hijos, ya dormidos, le recuerda desde una foto que hay cosas más importantes en qué pensar y que los problemas de fuera comienzan a disiparse cuando se llega al dulce hogar.
El recibidor, casi siempre de pequeñas dimensiones, funciona como un lugar de transición entre la calle y la casa y viceversa. Su calidez y practicidad no acomodan solamente a los visitantes, sino que hacen sentir bien recibidos a los mismos inquilinos de la vivienda. Por eso, conviene usar allí elementos que agraden a la familia y que la llenen de calidez al atravesar el umbral: su color favorito, fotografías familiares, un hermoso cuadro o varios cuadros pequeños, plantas naturales o luces indirectas para crear un ambiente cálido.
En la empresa u oficina La casa o apartamento no es el único lugar donde gente necesita sentirse bien recibida. También en empresas e instituciones deben reservar un lugar bien dispuesto para atender a sus visitantes.
En esas salas de espera o vestíbulos debe haber, necesariamente, asientos cómodos y algún material de lectura. En algunos casos, se usa música ambiental o algún televisor para hacer menos tediosa la espera.
La diseñadora de interiores Yonaira Merejo prefiere el uso de colores claros, pero recuerda que los tonos elegidos para una sala de espera dependen mucho de la imagen corporativa de la empresa.
La iluminación, como en cualquier otra antesala, tiene vital importancia para un vestíbulo. En estos espacios se puede recurrir, además, a las fuentes con cascadas, para que el sonido del agua cause un efecto relajante en quien espera y a las plantas naturales.
“Pase adelante”No hay razón para limitar el recibidor sólo a viviendas suntuosas o de grandes dimensiones.
Cuando la arquitectura de la casa no incluye ese espacio, “se puede crear el efecto de recibidor delimitando la zona con una alfombra o con objetos que te den la idea de que estás en un área de transición”, explica la diseñadora de interiores, Yonaira Merejo.
Una lámpara de pedestal, una mesa, paragüero o un biombo cerca de la entrada cumplirán ese rol, siempre y cuando no obstaculicen el tránsito y no interfieran con el área de giro de la puerta.
“En el recibidor es clave la circulación”, dice Merejo. “Vas a ir llenando el área según el espacio con que cuentes”.
ELEMENTOSESPEJO. Al llegar o al salir de un lugar, las personas, especialmente las mujeres, quieren asegurarse de lucir presentables.
PARAGÜERO. En algún lugar hay que depositar ese útil amigo llamado paraguas, a fin de no cause desastres en su casa... o la ajena.
PEDESTAL. A pesar de que en el país no se acostumbra a llevar abrigos ni sombreros, es un elemento importante del recibidor.
ARMARIO. ¿Alguna vez, de visita en la casa de algún amigo, ha sentido que su cartera o chaqueta estorba donde quiera que las deje? Para evitarle esa incómoda sensación está el armario del vestíbulo.
PLANTAS NATURALES. Dan ese toque de vida que toda persona anhela y agradece, en un ambiente, especialmente hogareño.
ALFOMBRA. No sólo para delimitar el espacio, sino también para limpiarse los pies cuando no se quiere llenar de tierra el piso o alfombras de otras áreas.
MESA. Si tiene gavetas, sirve para guardar llaves y colocar correspondencia o facturas, aunque los expertos en feng shui recomiendan evitar la costumbre de dejar las facturas cerca de la entrada.
CUADRO O FOTOS. Contribuyen a crear un ambiente más humano y familiar.
LÁMPARAS. De ellas depende, en buena medida, la sensación de calidez. Pueden ser de esquina o luces semidirectas.