
Gurabo, originalmente un espacio suburbano, ha pasado a una pujante ciudad que se extendió hasta casi ser un sector urbano de Santiago. Sin embargo, tiene sus méritos, fama y nombre propios, y su vida económica se ha hecho más sustentable.
A la vez, importantes profesionales y figuras de la política que nacieron aquí han ocupado posiciones cimeras en los estamentos del Estado y muchos todavía viven o tienen familiares cercanos aquí.
Anteriormente Gurabo era, para los santiagueros, un campo bañado por la brisa de las montañas de la cordillera Septentrional que pasa justamente a espaldas del poblado que en ocasiones parece colgado de ella. Hoy, aunque con administración municipal separada, se ha erigido en uno de los grandes barrios de Santiago.
El desarrollo industrial, comercial, bancario y la activa vida social y deportiva que ha experimentado en los últimos años esta comunidad, la han convertido con el discurrir del tiempo en una parte importante de la provincia, aunque para otros es una especie de “ciudad satélite”, dentro del mismo entorno urbano de Santiago.
Esta municipio cuyo límite territorial, del lado de Santiago, comienza en la avenida Estrella Sahdalá, frente la Casa Haché y termina en la cercanías de la sección de Palo Quemado, en la carretera de Luperón, tiene más de 30,000 habitantes, 10 parajes y un promedio de seis urbanizaciones y siete residenciales, entre ellos los Cerros de Gurabo, uno de los sectores más exclusivos de esta ciudad.
Además de los Cerros de Gurabo, otras urbanizaciones de renombre que se encuentran en el entorno de ese sector son Llanos de Gurabo, Cerro Hermoso, Jardines de Gurabo, La Flor de Gurabo, Los Rieles, El Paraíso y otras, así como los residenciales de la Hacienda Gutiérrez y otros que han levantado y están construyendo otros empresarios.
Las empresas financieras, principalmente los bancos motivadas por el auge industrial y el movimiento económico que ha emergido a esa comunidad en los últimos 20 años, han instalado sucursales que ofrecen servicios diversos a los clientes de esta parte de la ciudad.
Uno de los principales parques industriales de zonas francas de la provincia de Santiago, propiedad del empresario José Clase, nativo de Gurabo, precisamente está en esa localidad, generando empleos a miles de personas, pero también existen algunos de los restaurantes más exóticos de la ciudad de Santiago ubicados en la cima de la Cordillera Septentrional como Camp David y otros.
Asimismo muchas de las oficinas y dependencias del Estado, como la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN), Agricultura, IAD y otras tienen dependencias aquí, lo que demuestra la importancia que reviste esta localidad para el Gobierno.
Según cuentan sus vecinos más antiguos, esta comunidad hasta 1979, era una de las más atrasadas de Santiago, caraterizada mayormente por callejones intransitables, arrabales, monte y una pobreza extrema de la mayoría de sus habitantes.
No obstante, la situación comenzó a cambiar cuando el síndico Víctor Méndez (1978-1982), quien es nativo de aquí, arregló, asfaltó y dotó de contenes y aceras a todos esos callejones, hoy convertidos en amplias y extensas calles y extendió otros servicios públicos de los que carecía la demarcación, dijo el gurabero Juan Hernández, de 68 años de edad.
Sector privadoEl sector privado ha sido el gran mentor del desarrollo sostenible que tiene Gurabo actualmente, pues con sus aportes han logrado levantar industrias de zonas francas, de calzados, empresas textiles, factorías de arroz y café, talleres de herrería y otros centros que generan gran cantidad de empleos.
A este respecto, Leonel Gutiérrez, ex presidente de la Asociación de Comerciantes e Industriales de Santiago (ACIS), quien junto a su hermano Arnulfo Gutiérrez han levantado lujosos residenciales para personas de clase media baja y alta en esta comunidad, dice que el desarrollo que ha tenido Gurabo se debe principalmente a la preparación de sus pobladores.
Gutiérrez señala que los jóvenes se han preparado intelectualmente y las mujeres han adquirido concimiento en el área de las confesiones, lo que ha permitido que muchas de ellas se hayan convertido de empleadas a pequeñas y micro empresarias.
“Esto ha traído consigo que la gran mayoría de las jóvenes que están estudiando trabajan en las fábricas de confesiones y los de medianos recursos laboran en las factorías de arroz, café, tabaco y las zonas francas de exportación que es una de las más próspera de la provincia”, declaró.
Gutiérrez quien fue presidente del Club Mambuiche, uno de los centros sociales más antiguos y famosos, dijo que eso ha sido posible gracias a los centros de formación que fomentó y operó ese organismo en aras de capacitar a los jóvenes, principalmente a las mujeres para que en el futuro tuvieran un medio de subsistencia.
“Conjuntamente con esa preparación ha venido el desarrollo de nuestra comunidad de forma tal que hay todo tipo de industrias, lo que ha motivado a las empresas financieras, principalmente a los bancos a instalar sucursales aquí”, expone el empresario.
Pero en la parte educativa y deportiva Gurabo ha llevado la delantera y fruto de ello es que hoy en día cuenta con uno de los politécnicos más modernos del país, donde las personas no tienen la oportunidad de hacerse de una carrera profesional pueden optar ahi por un oficio ténico, subraya Gutiérrez.
EMIGRACIÓNComo resultado de esa expansión desarrollista, Gurabo también ha tenido que soportar una gran emigración de habitantes de otras comunidades del país y desde Haití.
Pero aún así, sus residentes dicen que a pesar de que los forestaros superan a los nativos, el nivel de delincuencia en comparación con otras comunidades y sectores de Santiago y el país es mínimo, aunque no deja de existir.
“Hasta los hechos delincuenciales los tenemos controlados en Gurabo, aquí vive el que quiera, eso sí tiene que comportarse como la gente porque nadie nos va a alterar nuestro ritmo de vida”, dijo Ramón Enerio Méndez, de 60 años de edad y quien dice nació, se crió y vive en Gurabo.
A la vez, importantes profesionales y figuras de la política que nacieron aquí han ocupado posiciones cimeras en los estamentos del Estado y muchos todavía viven o tienen familiares cercanos aquí.
Anteriormente Gurabo era, para los santiagueros, un campo bañado por la brisa de las montañas de la cordillera Septentrional que pasa justamente a espaldas del poblado que en ocasiones parece colgado de ella. Hoy, aunque con administración municipal separada, se ha erigido en uno de los grandes barrios de Santiago.
El desarrollo industrial, comercial, bancario y la activa vida social y deportiva que ha experimentado en los últimos años esta comunidad, la han convertido con el discurrir del tiempo en una parte importante de la provincia, aunque para otros es una especie de “ciudad satélite”, dentro del mismo entorno urbano de Santiago.
Esta municipio cuyo límite territorial, del lado de Santiago, comienza en la avenida Estrella Sahdalá, frente la Casa Haché y termina en la cercanías de la sección de Palo Quemado, en la carretera de Luperón, tiene más de 30,000 habitantes, 10 parajes y un promedio de seis urbanizaciones y siete residenciales, entre ellos los Cerros de Gurabo, uno de los sectores más exclusivos de esta ciudad.
Además de los Cerros de Gurabo, otras urbanizaciones de renombre que se encuentran en el entorno de ese sector son Llanos de Gurabo, Cerro Hermoso, Jardines de Gurabo, La Flor de Gurabo, Los Rieles, El Paraíso y otras, así como los residenciales de la Hacienda Gutiérrez y otros que han levantado y están construyendo otros empresarios.
Las empresas financieras, principalmente los bancos motivadas por el auge industrial y el movimiento económico que ha emergido a esa comunidad en los últimos 20 años, han instalado sucursales que ofrecen servicios diversos a los clientes de esta parte de la ciudad.
Uno de los principales parques industriales de zonas francas de la provincia de Santiago, propiedad del empresario José Clase, nativo de Gurabo, precisamente está en esa localidad, generando empleos a miles de personas, pero también existen algunos de los restaurantes más exóticos de la ciudad de Santiago ubicados en la cima de la Cordillera Septentrional como Camp David y otros.
Asimismo muchas de las oficinas y dependencias del Estado, como la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN), Agricultura, IAD y otras tienen dependencias aquí, lo que demuestra la importancia que reviste esta localidad para el Gobierno.
Según cuentan sus vecinos más antiguos, esta comunidad hasta 1979, era una de las más atrasadas de Santiago, caraterizada mayormente por callejones intransitables, arrabales, monte y una pobreza extrema de la mayoría de sus habitantes.
No obstante, la situación comenzó a cambiar cuando el síndico Víctor Méndez (1978-1982), quien es nativo de aquí, arregló, asfaltó y dotó de contenes y aceras a todos esos callejones, hoy convertidos en amplias y extensas calles y extendió otros servicios públicos de los que carecía la demarcación, dijo el gurabero Juan Hernández, de 68 años de edad.
Sector privadoEl sector privado ha sido el gran mentor del desarrollo sostenible que tiene Gurabo actualmente, pues con sus aportes han logrado levantar industrias de zonas francas, de calzados, empresas textiles, factorías de arroz y café, talleres de herrería y otros centros que generan gran cantidad de empleos.
A este respecto, Leonel Gutiérrez, ex presidente de la Asociación de Comerciantes e Industriales de Santiago (ACIS), quien junto a su hermano Arnulfo Gutiérrez han levantado lujosos residenciales para personas de clase media baja y alta en esta comunidad, dice que el desarrollo que ha tenido Gurabo se debe principalmente a la preparación de sus pobladores.
Gutiérrez señala que los jóvenes se han preparado intelectualmente y las mujeres han adquirido concimiento en el área de las confesiones, lo que ha permitido que muchas de ellas se hayan convertido de empleadas a pequeñas y micro empresarias.
“Esto ha traído consigo que la gran mayoría de las jóvenes que están estudiando trabajan en las fábricas de confesiones y los de medianos recursos laboran en las factorías de arroz, café, tabaco y las zonas francas de exportación que es una de las más próspera de la provincia”, declaró.
Gutiérrez quien fue presidente del Club Mambuiche, uno de los centros sociales más antiguos y famosos, dijo que eso ha sido posible gracias a los centros de formación que fomentó y operó ese organismo en aras de capacitar a los jóvenes, principalmente a las mujeres para que en el futuro tuvieran un medio de subsistencia.
“Conjuntamente con esa preparación ha venido el desarrollo de nuestra comunidad de forma tal que hay todo tipo de industrias, lo que ha motivado a las empresas financieras, principalmente a los bancos a instalar sucursales aquí”, expone el empresario.
Pero en la parte educativa y deportiva Gurabo ha llevado la delantera y fruto de ello es que hoy en día cuenta con uno de los politécnicos más modernos del país, donde las personas no tienen la oportunidad de hacerse de una carrera profesional pueden optar ahi por un oficio ténico, subraya Gutiérrez.
EMIGRACIÓNComo resultado de esa expansión desarrollista, Gurabo también ha tenido que soportar una gran emigración de habitantes de otras comunidades del país y desde Haití.
Pero aún así, sus residentes dicen que a pesar de que los forestaros superan a los nativos, el nivel de delincuencia en comparación con otras comunidades y sectores de Santiago y el país es mínimo, aunque no deja de existir.
“Hasta los hechos delincuenciales los tenemos controlados en Gurabo, aquí vive el que quiera, eso sí tiene que comportarse como la gente porque nadie nos va a alterar nuestro ritmo de vida”, dijo Ramón Enerio Méndez, de 60 años de edad y quien dice nació, se crió y vive en Gurabo.