
La diferencia entre la vida y la muerte. Ni más, ni menos. Cada minuto cuenta cuando se para el corazón. ¿No lo crees? A una persona que tuvo un infarto, cada 60 segundos que pasan sin la atención adecuada, se le reducen en un 10 por ciento las posibilidades de que sobreviva. Además, el 80 por ciento de los ataques repentinos se producen en las casas. Por eso, tú puedes hacer la diferencia si sabes cómo actuar en ese momento.
Cada minuto cuenta
"Cada minuto que pasa desde que un paciente sufre una parada cardiaca hasta que es atendido, sus posibilidades de sobrevivir disminuyen en un 10 por ciento", según explica el doctor Emilio Marín, cardiólogo del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid y miembro de la Fundación Española del Corazón (FEC).
Por lo tanto, es indispensable aplicar cuanto antes, a ser posible en los 5 primeros minutos, las técnicas de resucitación cardiopulmonar las que se disponga, muchas de las cuales son asequibles a personal sin formación sanitaria específica.Cuando eres testigo de un síncope cardíaco en la calle o en tu vivienda debes iniciar la "cadena de supervivencia", cuyo primer paso consiste en avisar a los servicios sanitarios de emergencia.Los eslabones intermedios más importantes en la resucitación cardiopulmonar, son la aplicación de masaje cardíaco, la respiración boca a boca y la desfibrilación del corazón por medio de un desfribilador semi-automático. El objetivo de la reanimación es revertir la arritmia ventricular maligna que subyace detrás de la mayoría de las muertes súbitas cardiacas y que provoca la fibrilación ventricular, es decir un ritmo cardíaco seriamente anormal.Según Marín, cuando alguien es testigo de una parada cardiaca, primero debe llamar por teléfono a un servicio de emergencia para informar de la situación y su urgencia. Los siguientes pasos serán la aplicación de la resucitación cardiopulmonar básica y de la desfribilación del corazón. Estas técnicas duplican las posibilidades de supervivencia de la persona enferma.
Cada minuto cuenta
"Cada minuto que pasa desde que un paciente sufre una parada cardiaca hasta que es atendido, sus posibilidades de sobrevivir disminuyen en un 10 por ciento", según explica el doctor Emilio Marín, cardiólogo del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid y miembro de la Fundación Española del Corazón (FEC).
Por lo tanto, es indispensable aplicar cuanto antes, a ser posible en los 5 primeros minutos, las técnicas de resucitación cardiopulmonar las que se disponga, muchas de las cuales son asequibles a personal sin formación sanitaria específica.Cuando eres testigo de un síncope cardíaco en la calle o en tu vivienda debes iniciar la "cadena de supervivencia", cuyo primer paso consiste en avisar a los servicios sanitarios de emergencia.Los eslabones intermedios más importantes en la resucitación cardiopulmonar, son la aplicación de masaje cardíaco, la respiración boca a boca y la desfibrilación del corazón por medio de un desfribilador semi-automático. El objetivo de la reanimación es revertir la arritmia ventricular maligna que subyace detrás de la mayoría de las muertes súbitas cardiacas y que provoca la fibrilación ventricular, es decir un ritmo cardíaco seriamente anormal.Según Marín, cuando alguien es testigo de una parada cardiaca, primero debe llamar por teléfono a un servicio de emergencia para informar de la situación y su urgencia. Los siguientes pasos serán la aplicación de la resucitación cardiopulmonar básica y de la desfribilación del corazón. Estas técnicas duplican las posibilidades de supervivencia de la persona enferma.